¿Cómo funciona una hipoteca variable?
Una hipoteca a tipo variable tiene un interés que cambia periódicamente en función de un índice de referencia —casi siempre el Euríbor a 12 meses— más un diferencial fijo pactado con el banco en la escritura.
Por ejemplo, si tu contrato dice Euríbor + 0,75 % y el Euríbor cotiza al 3,25 %, tu TIN aplicado será del 4,00 %. Cuando el Euríbor sube o baja, tu cuota se ajusta en la siguiente revisión (normalmente cada 6 o 12 meses).
La revisión no cambia el capital pendiente: solo recalcula la cuota para amortizar ese capital restante al nuevo tipo durante el plazo que aún queda.